PROYECTO LITERARIO ENTRE AMIGAS
En 2012, dos amigas crean un blog para compartir textos escritos en la intimidad. El espacio funciona como un lugar de encuentro y registro, donde la escritura permite fijar experiencias que no encuentran lugar en lo cotidiano.
Con el tiempo, el blog se convierte en una práctica sostenida y en un ejercicio ritual de proceso personal compartido: escribir y leerse mutuamente opera como espejo y como forma de transformación.
Después de una década, retoman el proyecto y lo reformulan como un trabajo literario conjunto. Acuarianamente reúne textos escritos desde un registro íntimo, centrados en percepciones, procesos y experiencias subjetivas.
La escritura se desarrolla en un estado previo al juicio: un territorio donde el error forma parte, donde lo que aparece todavía no está definido y donde la experiencia se despliega antes de ser ordenada.
“Escribo como escribo, sin saber cómo ni por qué: escribo por fatalidad de voz.”
— Clarice Lispector
“Jennifer Toledo nace en 1983 en la Ciudad de Buenos Aires. Se forma en la UNA en escenografía y actualmente trabaja en la industria audiovisual. Participó de talleres literarios y sostiene una práctica de escritura personal desde los 8 años.
La noche es niña es un seudónimo autoral utilizado como espacio de exploración personal. “
En “la noche es niña” es donde puedo jugar a escribir. Es la parte de mi que escribe sin tener que saber hacerlo.
Jennifer Toledo
Sobre su historia puede contarte que viene de una formación académica: estudió en la Facultad de Ciencias Económicas y siempre trabajó en temas relacionados con su profesión de grado.
La escritura la atravesó desde niña. Escribía cartas —me encantaba— y sentía que se expresaba mucho más que hablando. Les escribía a otros y también a sí misma. Tenía diarios íntimos, y el blog compartido surgió desde ese lugar: como un espacio muy íntimo en el que volcó —o volcaron— sentires, pensamientos, reflexiones y poesías. Algunas suaves, otras intensas y luminosas; también oscuras. De todas las tonalidades.
Es un espacio genuino, auténtico e íntimo. Deseo que te sientas a gusto y, sobre todo, que te invite a expresar tu propia verdad y a compartirla.
Teff es el sobrenombre o seudónimo elegido para expresar sus sentires.
